Lesiones del menisco
El deporte, el trabajo, las cargas y las lesiones pueden dañar no solo las superficies articulares. Los anillos fibrosos de cartílago en la rodilla, que tienen aspectos de medialuna – los meniscos– , deben limitar los movimientos extremos de la articulación. También están sometidos a las fuertes cargas de las articulaciones. Una acción violenta repentina puede hacer que el menisco rompa. Las sobrecargas crónicas también pueden ocasionar lesiones en los meniscos y hacer que este rompa. En casos graves pedazos del menisco entran en la articulación y ocasionan dolores al cargar la articulación e incluso pueden bloquearla. El diagnóstico se suele realizar con exámenes clínicos – si fuese necesario ampliados con una resonancia magnética (MRT).
Síntomas: En el momento en el que el menisco rompe la rodilla duele repentina y fuertemente. Dependiendo del grado de la lesión en el trascurso posterior pueden padecerse molestias al cargar la articulación o se puede bloquear el radio normal de movimiento. La rodilla hincha visiblemente.
Terapia: En las lesiones de menisco las terapias conservativas no suelen tener éxito. Con ayuda de atroscopias solemos conseguir aliviar las molestias y recuperar la funcionalidad de la articulación. Las intervenciones más frecuentes que realizamos son la extracción de partes del menisco y la sutura del menisco que solemos realizar en pacientes jóvenes. Las intervenciones quirúrgicas abiertas solo se suelen realizar en pocos casos, que son lesiones complejas con lesiones de ligamentos o de tendones.





















