Trauma espinal (lesión)

Bajo trauma espinal entendemos una lesión de la columna vertebral, en la que pueden estar dañadas tanto los huesos, los músculos como también los ligamentos y/o los discos intervertebrales. Generalmente diferenciamos los traumas en dos grupos:

  1. con participación de la médula

  2. sin participación de la médula

En personas sanas la columna vertebral es muy estable y hace falta mucha fuerza para ocasionar una lesión. Causas típicas son accidentes de tráfico – que a menudo causan la denominada lesión de latigazo cervical- en coche, motocicleta o bicicleta, un salto de cabeza en aguas poco profundas y caídas de una determinada altura, por ejemplo de una escalera, así como deporte y violencia. Enfermedades del tipo osteoporosis facilitan las fracturas.

Síntomas: independientemente de una implicación de la médula al lesionarse la columna vertebral usted sentirá dolor de espalda repentino. Según estructuras afectadas y dimensión del trauma pueden surgir transtornos motores y de sensibilidad como cosquilleo o adormilamiento que pueden llegar hasta las piernas y los brazos. Si solamente hay contorsión de la columna sin lesión ósea los dolores surgen solo en la zona afectada. Los síntomas achacados a una lesión de latigazo cervical pueden surgir unos días después de acontecer éste. Si la médula está totalmente separada hay una paraplejia de la zona afectada hacia abajo.

Terapia: distorsiones ligeras de las vértebras, lesiones de los cartílagos y roturas limpias y estables no hacen necesaria una operación. Con ayuda de terapias conservativas, que van desde reposo, fisioterapia hasta aplicaciones de calor o de frío según lesión, conseguimos buenos resultados. En fracturas vertebrales complicadas con cantos desplazados o con astillas que afectan a la médula tenemos varias operaciones a nuestra disposición. Con ayuda de la microcirugía despresuramos las estructuras neurales. En algunos casos es necesario realizar medidas de estabilización (espondilodesis). Para asegurar la estabilidad en fracturas osteoporóticas reconstruimos la vértebra dañada mediante la mínimalmente invasiva quifoplastia.