osteotomías correctoras

ImageLa corrección de las malas posturas de las piernas adquiridas y de nacimiento es importante sobre todo en una artrosis incipiente, pues retrasa notablemente el desgaste de la rodilla y puede evitar una intervención para implantar una articulación artificial. La decisión de llevar a cabo una intervención quirúrgica tal no es fácil para el paciente, pues para ello hay que cortar el hueso sano.

Desarrollo del tratamiento
Una intervención correctora precisa una planificación exhaustiva en base a las radiografías y a las tomografías. Entre otros hay que fijar el grado de corrección deseado. Pues a menudo hay que “sobrecorregir”, es decir, que hay que trasformar unas piernas en O en unas piernas arqueadas para que no se haga fuerza en la parte interior de la rodilla que ya está desgastada. En la intervención quirúrgica cortamos el hueso, corregimos la mala postura y fijamos el hueso en la postura deseada con tornillos y placas . Los métodos quirúrgicos modernos permiten estabilizar el hueso de modo que la pierna puede ser usada al cabo de unos días. Si la mala postura hay que corregirla en las dos piernas no se hace las dos osteotomías al mismo tiempo, porque el hueso cortado solo se puede usar parcialmente.

 

Estancia en la clínica: unos 7 a 10 días.
Tiempo de reposo: 6 a 8 semanas con fisioterapia complementaria.