Trasplante de cartílago

ImagePara reemplazar las zonas dañadas en los cartílagos, que por ejemplo como consecuencia de lesiones en los cartílagos podemos emplear el trasplante de cartílago. Para ello la zona dañada debe tener una extensión de como máximo tres centímetros cuadrados. Este procedimiento se suele emplear para daños en los cartílagos del tobillo superior y en la zona de la rodilla. En las zonas articulatorias que soportan mucha presión se recomienda reimplantar directamente trozos de hueso-cartílago o cultivar células cartilaginosas e implantarlas más tarde con una sustancia base.

Transcurso del tratamiento
Trasplante cartílago-hueso: Durante una artroscopia extraemos primero la parte enferma de la articulación. Con un punzón o una fresa especiales se extraen uno o más trozos de hueso-cartílago en zonas articulares menos desgastadas y a continuación se implantan en la zona dañada como repuesto. Como compensación se puede implantar la parte dañada en la zona sana. Así se equilibra la sobrecarga de ese área.
Trasplante de cartílago autólogo: En una artroscopia se alisa el área dañada y se extrae estérilmente material cartilaginoso. Ese material se envía a un instituto especializado para ser cultivado. Tras tres o cuatro semanas se implantan las células cartilaginosas cultivadas con un material de soporte en el marco de una segunda atroscopia, para que crezcan cubriendo el defecto.

 

Duración del tratamiento: 30 a 60 minutos
Estancia en la clínica: 4 – -5 días
Tiempo de reposo: 6 a 12 semanas
Fisioterapia: de vez en cuando necesaria
Baja laboral: individual, dependiendo de la profesión
Deporte: después de 12 a 16 semanas