Infiltración epidural (técnica de catéter, neuroplastia)
Por lo general los transtornos dorsales pueden ser curados mediante terapias conservativas. En prótusis, hernias discales, estenosis espinales y deslizamiento vertebral (espondilolistesis) aplicamos neuroplastia. Se trata de un método mínimalmente invasivo y de pocos efectos secundarios, con el que se mitiga el dolor mediante punción con un catéter especial.
Desarrollo del tratamiento
Durante la operación está usted boca abajo. Tras anestesia local y radioscopia se introduce un catéter especial en el canal espinal por el final del coxis. Así la punta del catéter se acerca lo más posible a loa zona del transtorno o a la protusión. A continuación será atendido en una sala de recuperación y se le daré una solución de substancias especiales a través del catéter introducido. Esa solución especial reduce la hinchazón y conlleva a una retracción de la hernia discal, con lo que se obtiene más espacio para los nervios. Encimas sueltan coherencias y ayudan a la disolución del transtorno. Otros medicamentos también introducidos hacen que las señales de dolor no sean propagadas. En los siguientes días de su estancia le daremos más infiltraciones. Tras la última administración se retirará el minitubo. Aproximadamente el 80 por ciento de todos los pacientes que hasn sido tratados por nosotros mediante neuroplastia recomendarían este método.
Duración del tratamiento: unos 20 minutos
Estancia en la clínica: 4 – 5 días
Reposo: 10 días – cambiando la posición corporal entre tumbado, andando y sentado en cortos plazos
Fisioterapia: tras 2 – 3 semanas
Incapacidad laboral: 2 – 4 semanas
Conducción de vehículos: 1 semana tras el alta
Deporte: 1 semana tras el alta: natación
1 semana tras el alta: ciclismo
tras 4 semanas: fitness
tras 10 semanas: golf o tenis





















